Sheinbaum en Coahuila: el tren, la carretera a Monclova y la pregunta pendiente sobre AHMSA
Claudia Sheinbaum llevó su Segundo Informe de Gobierno a Saltillo este domingo, con el tren de pasajeros México-Nuevo Laredo, la modernización de la carretera Saltillo-Monclova y la ampliación hospitalaria como los proyectos de infraestructura que definieron su mensaje para Coahuila, mientras la reactivación de AHMSA sigue como la demanda pendiente del gobernador Manolo Jiménez.
Claudia Sheinbaum presentó este domingo, en el Auditorio Las Maravillas de Saltillo, la réplica estatal de su Segundo Informe de Gobierno, como parte de la gira que su administración realiza por las 32 entidades del país tras el informe nacional del 1 de septiembre. El evento, programado para la 1:15 de la tarde, se centró en tres proyectos de infraestructura que la propia Presidencia ha identificado como prioritarios para Coahuila: el tren de pasajeros México-Nuevo Laredo, la modernización de la carretera federal Saltillo-Monclova y la ampliación de la infraestructura hospitalaria del estado, mientras la reactivación de AHMSA —la demanda más sensible para la región Centro y Carbonífera— llegó al encuentro como petición del gobernador Manolo Jiménez, no como anuncio ya confirmado por el gobierno federal.
Lo que se presentó
- Avance del proyecto del tren de pasajeros México-Nuevo Laredo, que atraviesa la región Sureste de Coahuila dentro de una ruta total proyectada de 985 kilómetros, con un avance físico inicial reportado de 3%.
- Modernización de la carretera federal Saltillo-Monclova (México 57), un tramo de 158 kilómetros que hoy opera con un solo carril por sentido en buena parte de su longitud, con 24% de avance físico en las obras de ampliación a cuatro carriles.
- Continuidad de las obras del Hospital Regional del IMSS en Saltillo, cuyo arranque de construcción se dio en febrero de este año como parte de la ampliación de infraestructura de salud pública en el estado.
- Proyectos de infraestructura hidráulica y programas de riego para Coahuila y la Comarca Lagunera, presentados dentro del bloque de sustentabilidad hídrica de la gira presidencial.
- La petición explícita del gobernador Manolo Jiménez para avanzar en la reactivación de AHMSA, la siderúrgica de Monclova, y en la recuperación de los empleos perdidos en la región Centro-Carbonífera, un compromiso que la propia Presidencia ya había reconocido públicamente en meses previos sin que a la fecha de este evento se haya confirmado un anuncio concreto de reactivación.
- El encuadre general de la visita dentro del Programa Nacional de Infraestructura Carretera 2025-2030, que contempla intervenir 4,000 kilómetros de carreteras a nivel nacional con una inversión de 173,000 millones de pesos.
Por qué importa para Coahuila
El paquete de proyectos presentado en Saltillo describe con bastante precisión las dos economías que conviven dentro de Coahuila: por un lado, un corredor logístico e industrial en expansión —Saltillo, Ramos Arizpe y la frontera con Piedras Negras— que se beneficia directamente de la modernización de la carretera a Monclova y de la conectividad ferroviaria hacia Nuevo Laredo, ambas rutas críticas para la industria automotriz y de autopartes que domina la economía del centro del estado. Por otro lado, la región Centro y Carbonífera, cuya economía depende en buena medida de la suerte de AHMSA, sigue esperando una definición que no llegó en forma de anuncio durante este evento, sino como una petición todavía abierta del gobernador estatal hacia el gobierno federal.
La carretera Saltillo-Monclova concentra, en ese sentido, la tensión más clara de la visita: es simultáneamente la ruta que conecta al corredor industrial saludable del estado con la región que más necesita apoyo económico. Que la obra reporte apenas 24% de avance físico en una carretera de un solo carril por sentido —una limitante de capacidad que encarece y retrasa el transporte de insumos industriales— confirma que la modernización sigue siendo, todavía, un proyecto en construcción y no una ventaja competitiva ya disponible para las empresas que operan a lo largo de ese corredor.
El tren México-Nuevo Laredo, con apenas 3% de avance físico reportado, pertenece a un horizonte de mediano a largo plazo más que a una solución inmediata para la conectividad del estado, aunque su relevancia estratégica es real: Coahuila es, junto con Nuevo León, uno de los estados con mayor volumen de comercio exterior hacia Estados Unidos, y cualquier mejora sostenida en la infraestructura de transporte de carga y pasajeros hacia la frontera tiene un efecto directo sobre la competitividad de su industria exportadora en el mediano plazo.
Lo que sigue
- Confirmar si la petición del gobernador Manolo Jiménez sobre AHMSA se traduce en los próximos meses en un anuncio concreto de reactivación, financiamiento o esquema de rescate, más allá del compromiso genérico ya reconocido por la Presidencia.
- Dar seguimiento al ritmo de avance de la modernización de la carretera Saltillo-Monclova, actualmente en 24%, para verificar si el proyecto cumple los plazos que el propio gobierno ha comunicado.
- Vigilar si el Paquete Económico 2027, que Hacienda debe presentar al Congreso el 8 de septiembre, incluye una asignación presupuestal específica y verificable para estos proyectos de infraestructura en Coahuila, más allá del anuncio político de la gira.
- Revisar el ritmo de avance físico del tren México-Nuevo Laredo en los próximos reportes trimestrales, dado que un proyecto de 985 kilómetros con apenas 3% de avance requiere de varios años más para completarse.
- Observar si la ampliación hospitalaria en Saltillo y los programas de riego para la Comarca Lagunera reciben fechas de entrega concretas en próximas comunicaciones oficiales, algo que no quedó plenamente confirmado en la cobertura disponible al momento de esta nota.
La visita de este domingo deja a Coahuila con una hoja de ruta de infraestructura razonablemente clara para su corredor industrial, y con una pregunta que sigue sin fecha de respuesta para su región minera y siderúrgica: si la reactivación de AHMSA, repetida como compromiso presidencial desde hace meses, se convierte finalmente en un plan con nombre, presupuesto y calendario propios, o si continúa como la promesa pendiente de cada visita presidencial al estado.