Business

Televisa y Fintech Mercury compran el negocio móvil de AT&T México por 2,000 millones de dólares: por qué AT&T se rinde después de una década

El consejo de Televisa aprobó el 12 de octubre participar, junto con Fintech Mercury, en la compra del negocio móvil de AT&T México por 2,000 millones de dólares. Es la salida de AT&T de un mercado donde invirtió más de 4,400 millones de dólares hace una década y nunca superó el 18% de participación frente a Telcel.

En una mirada
$2,000 millonesValor de la adquisición del negocio móvil de AT&T México, según el 6-K de Televisa ante la SEC
50% / 50%Participación económica del consorcio comprador entre Televisa (vía CVQ) y Fintech Mercury
$4,400 millonesInversión original de AT&T en México (Iusacell 2014 + Nextel México 2015) para entrar al mercado
~18% vs. ~60-64%Participación de mercado móvil de AT&T México frente a la de Telcel, más de una década después
La tesis del artículo

La compra documenta algo más relevante que un simple cambio de dueño: después de más de una década y más de 4,400 millones de dólares invertidos, ni el peso corporativo de AT&T logró construir una competencia real contra Telcel en México, lo que convierte esta operación en una prueba más de que el problema estructural del mercado mexicano de telecomunicaciones no es la falta de competidores dispuestos a invertir, sino algo que ningún competidor por sí solo ha podido resolver.

El consejo de administración de Grupo Televisa aprobó, el 12 de octubre, la participación de la empresa en la compra del negocio móvil de AT&T México junto con Fintech Mercury, el vehículo de inversión ligado al financiero David Martínez, según un reporte 6-K presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). El consorcio —Televisa con 50% de interés económico a través de una entidad identificada como CVQ, y Fintech Mercury con el otro 50%— adquirirá la totalidad del capital de AT&T México por 2,000 millones de dólares, sujeto a ajustes, con cierre esperado para el primer trimestre de 2027. La operación se contabilizará en los estados financieros de Televisa como una inversión en negocio conjunto, consistente con un control compartido entre ambos socios.

Una salida que cuesta la mitad de lo que costó entrar

El dato que define esta operación no es el precio de venta, sino la comparación con lo que AT&T pagó para entrar. La empresa estadounidense construyó su presencia en México mediante dos adquisiciones: Iusacell, comprada en noviembre de 2014 por aproximadamente 2,500 millones de dólares, y Nextel México, adquirida meses después, en enero de 2015, por cerca de 1,875 millones de dólares —una inversión combinada de alrededor de 4,400 millones de dólares para entrar a uno de los mercados de telecomunicaciones más grandes de América Latina. Una década después, AT&T vende ese mismo negocio por 2,000 millones de dólares: menos de la mitad de lo que invirtió para construirlo, sin contar el capital adicional destinado a operación, infraestructura y marketing durante esos diez años.

Por qué AT&T nunca logró despegar frente a Telcel

La explicación de fondo detrás de esa pérdida de valor es la misma que circuló en reportes de Bloomberg desde agosto de 2025, cuando trascendió que AT&T había contratado asesores para buscar comprador: después de más de una década operando en México, AT&T México quedó estancada en alrededor de 18% de participación de mercado móvil, frente a un Telcel que mantiene entre 60% y 64% del mercado, según cifras consistentes entre varias fuentes del sector. AT&T llegó a México con el peso de ser una de las telefónicas más grandes del mundo, con capital, tecnología y experiencia regulatoria acumulada en Estados Unidos —y aun así nunca logró construir una competencia real frente al operador de Carlos Slim. Esa es, en última instancia, la lectura más incómoda de esta venta: si AT&T no pudo, la pregunta que queda abierta es si existe algún competidor capaz de hacerlo en las condiciones actuales del mercado mexicano, o si el problema es estructural y no depende de quién sea el retador.

Quién compra, y por qué no es un comprador cualquiera

Fintech Mercury es el vehículo de inversión de David Martínez, financiero mexicano que entró al capital de Televisa en 2024 adquiriendo 7.8% de la empresa a través de Fintech Advisors, posición que ha incrementado desde entonces. Su presencia como socio al 50% en esta operación no es casual: Martínez ya es uno de los accionistas con más influencia dentro de Televisa, y esta compra conjunta profundiza esa relación, al convertirlo simultáneamente en inversionista de la empresa matriz y en copropietario directo del activo que esa misma empresa está adquiriendo. Para Televisa, que lleva años buscando diversificar más allá de su negocio tradicional de medios y televisión de paga —su codirección declaró en abril estar "preparada para M&A en telecom", según Expansión—, esta operación representa su entrada directa al mercado de telefonía móvil, un terreno donde antes no competía de forma directa.

Lo que todavía no se puede confirmar sobre esta operación específica

Pese a buscarlo explícitamente, no fue posible confirmar con fuentes fechadas el 13 o 14 de octubre —el comunicado oficial completo de la operación, el movimiento bursátil de la acción de Televisa en esos días específicos, ni una reacción pública de la nueva autoridad regulatoria de telecomunicaciones (la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, ATDT, y su Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, CRT, que sustituyeron al IFT en octubre de 2025) sobre esta transacción en particular. Tampoco se encontró una nota de analistas posterior al anuncio del 12-13 de octubre que evaluara el impacto en el apalancamiento de Televisa, más allá de estimaciones previas —de mayo de 2026, de la casa de análisis Valmex— que proyectaban un alza del apalancamiento neto de Televisa hacia 4.6 veces EBITDA si la compra se concretaba cerca de los 4,000 millones de dólares que esa misma firma estimaba como valor de AT&T México, una cifra bastante por encima de los 2,000 millones finalmente pactados.

La pregunta regulatoria que la operación todavía tiene pendiente

México reformó por completo su marco regulatorio de telecomunicaciones en julio de 2025: el IFT, que durante más de una década fue el árbitro de las disputas de competencia en el sector —incluyendo las medidas de "agente económico preponderante" impuestas a Telcel— fue sustituido por la ATDT y la CRT para los temas de espectro y concesiones, mientras que la función antimonopolio pasó a una nueva Comisión Nacional Antimonopolio (CNA). Esta operación será, en ese sentido, una de las primeras pruebas relevantes del nuevo marco regulatorio: un análisis previo de DPL News, publicado antes de que se confirmara el acuerdo, ya advertía que una combinación entre Televisa —con 54.8% del mercado de televisión de paga— y un operador móvil crearía un riesgo de concentración convergente que la autoridad "no puede simplemente observar". Si la CNA o la CRT van a aplicar ese criterio con el mismo rigor que el IFT aplicaba a Telcel, o si el nuevo marco regulatorio resulta más permisivo con este tipo de concentraciones, es algo que esta operación va a empezar a responder en los próximos meses, conforme avance hacia su cierre esperado en el primer trimestre de 2027.

Fuentes

Proyecto relacionadoLealtad y analítica de clientes→
También te puede interesar 01 / 05

← Volver al blog