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La utilidad de FEMSA creció 81% este trimestre. Buena parte de ese salto no vino de vender más, sino de no repetir una pérdida del año pasado

FEMSA reportó ingresos consolidados de 235,610 millones de pesos en el tercer trimestre, por encima de lo esperado por analistas, con una utilidad neta que subió 81%. Oxxo México fue uno de los motores, con ingresos 10.3% más altos, aunque buena parte de ese avance vino del aumento del IEPS a cigarros y refrescos, no de un consumidor más fuerte —el propio director de FEMSA advirtió que el entorno de consumo en México "continúa débil".

En una mirada
$235,610 millonesIngresos totales consolidados de FEMSA en el tercer trimestre, por encima de los $231,120 millones esperados por analistasT3 2026 · FEMSA
+81%Utilidad neta consolidada, a $10,569 millones — impulsada en parte por la ausencia de una pérdida contable de $3,146 millones por la venta de Solistica en el T3 2025 y una ganancia cambiaria no monetaria de $1,121 millonesT3 2026 vs. T3 2025 · FEMSA
+5.5% vs. +3.5%Crecimiento del ticket promedio de Oxxo México, atribuido en gran parte al aumento del IEPS a cigarros y refrescos, frente al crecimiento del tráfico de clientesT3 2026 · Expansión
-1.2 puntosContracción del margen bruto de Oxxo México, a 44.8%, con gastos operativos subiendo 7.9%T3 2026 · FEMSA
La tesis del artículo

Que FEMSA superó las expectativas de ingresos de los analistas y que su utilidad neta subió 81% son hechos documentados en su propio reporte. Que ese salto refleje una mejora operativa equivalente es una lectura que el mismo reporte no sostiene: una parte sustancial del aumento de utilidad vino de no repetir una pérdida contable del año pasado y de una ganancia cambiaria no monetaria, mientras el crecimiento del ticket promedio de Oxxo está impulsado en gran medida por el aumento del IEPS a cigarros y refrescos, no por un consumidor que gasta más por decisión propia.

El martes 28 de octubre, FEMSA reportó resultados del tercer trimestre que, en la superficie, lucen como una de las mejores lecturas trimestrales de la empresa en meses: ingresos consolidados de 235,610 millones de pesos, por encima de los 231,120 millones que esperaban los analistas, y una utilidad neta que subió 81% frente al mismo periodo del año anterior. Oxxo México, el motor minorista del grupo, fue señalado por la propia empresa como uno de los responsables de ese resultado, con ingresos 10.3% más altos. La pregunta que vale la pena hacerse, antes de aceptar la lectura más favorable de estos números, es cuánto de ese crecimiento refleja un consumidor mexicano más fuerte, y cuánto es, en realidad, el efecto mecánico de un impuesto más alto sobre productos que ese mismo consumidor ya compraba.

El salto en utilidad que no es lo que parece

El dato más llamativo del reporte —una utilidad neta 81% mayor— merece una lectura cuidadosa antes de interpretarse como una mejora operativa de esa magnitud. Según el propio comunicado de FEMSA, una parte sustancial de ese incremento no vino de vender más ni de operar con mayor eficiencia, sino de dos factores que no se repiten trimestre a trimestre: la ausencia de una pérdida contable de 3,146 millones de pesos que la empresa había registrado en el tercer trimestre de 2025 por la venta de su unidad de logística, Solistica, y una ganancia cambiaria no monetaria de 1,121 millones de pesos. En otras palabras, buena parte de ese 81% de crecimiento es un artefacto de comparación contra una base débil del año pasado, no una señal de que el negocio subyacente mejoró en esa misma proporción. La utilidad de operación consolidada, una medida más limpia del desempeño del negocio, subió 9.9% —todavía un buen resultado, pero a años luz del 81% que domina los titulares.

El ticket promedio que subió por un impuesto, no solo por decisión del cliente

En Oxxo México, el crecimiento de ingresos de 10.3% se desglosa en dos componentes: el ticket promedio por compra subió 5.5%, mientras el tráfico de clientes —el número de visitas a tienda— creció 3.5%. La propia cobertura de Expansión, citando a la empresa, atribuye una parte considerable de ese aumento del ticket promedio al incremento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a cigarros y bebidas azucaradas, que elevó los precios de esos productos independientemente de cualquier cambio en el comportamiento del consumidor. Ningún reporte consultado desglosa con precisión qué porcentaje exacto del ticket promedio corresponde solo al efecto del impuesto frente a otros factores —cambios en el surtido de productos, tamaños de empaque distintos, clima más favorable que el mismo trimestre del año pasado—, pero la dirección del efecto es clara: parte del crecimiento de ingresos que celebra el reporte es, en esencia, una transferencia de precio hacia el consumidor vía impuesto, no una señal de que ese consumidor decidió gastar más por iniciativa propia.

La señal que sí parece genuina: el tráfico

Dicho lo anterior, hay un dato dentro del mismo reporte que apunta en una dirección distinta y más alentadora: el tráfico de clientes de Oxxo tuvo, según la propia FEMSA, su mejor desempeño en más de dos años. A diferencia del ticket promedio, el tráfico mide cuántas personas efectivamente entraron a comprar, no cuánto pagaron por lo que compraron —y ese número no se infla directamente por un cambio en el IEPS—. Es la métrica que, de las dos, ofrece la evidencia más convincente de que sí existe una recuperación real en la actividad comercial de las tiendas de conveniencia, incluso si el tamaño de esa recuperación es más modesto que el que sugiere el ingreso total.

Lo que la propia empresa admite sobre el consumidor mexicano

Es revelador que, en el mismo comunicado donde FEMSA reporta estos resultados por encima de expectativas, su director general haya sido explícito sobre el contexto: el entorno de consumo en México "continúa débil". Esa frase, viniendo directamente de la empresa que acaba de reportar un trimestre aparentemente sólido, es la señal más honesta de que el crecimiento de ingresos no debe leerse como evidencia de que el consumidor mexicano está gastando con más confianza. Es, más bien, la combinación de un efecto fiscal que elevó precios en una categoría específica de productos, una base de comparación favorable en la utilidad neta por la ausencia de una pérdida del año pasado, y una señal de tráfico genuinamente positiva que, por sí sola, no explica todo el salto en los números reportados.

El margen que sí se contrajo, sin ambigüedad

El dato que menos espacio ocupó en la cobertura, pero que es el más directo indicador de presión real sobre el negocio, es la contracción del margen bruto de Oxxo México, que cayó 1.2 puntos porcentuales hasta 44.8%, mientras los gastos operativos subieron 7.9% —un ritmo más rápido que el de los ingresos—. FEMSA atribuyó parte de esa contracción a una base de comparación particularmente alta en el tercer trimestre de 2025, cuando hubo ingresos comerciales inusualmente fuertes. Pero incluso con ese matiz, un margen que se contrae y gastos que crecen más rápido que los ingresos son la contraparte menos celebrada de un trimestre que, en sus titulares, se vendió como una historia de crecimiento sin matices.

Fuentes

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