Sheinbaum dijo que no hay pruebas contra Maru Campos en el caso CIA. El exfiscal que sí fue detenido dice que tampoco hay nada contra él
En su conferencia matutina del 19 de octubre, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la Fiscalía no tiene pruebas contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, por el caso de los agentes de la CIA en El Pinal, dos días después de que el exfiscal César Jáuregui fuera detenido con dos órdenes de captura por el mismo caso.
La tesis del artículoQue la presidenta declare públicamente que no hay pruebas contra Campos es un hecho documentado de lo que ella misma afirmó, no una determinación judicial sobre su responsabilidad: la Fiscalía de Chihuahua, no la presidencia, es la autoridad con facultad legal para cerrar o mantener abierta esa indagatoria, y la declaración presidencial —viniendo de quien preside al mismo gobierno que ordenó la detención del exfiscal por el mismo operativo— es ella misma un hecho político que merece el mismo escrutinio que cualquier otra postura en este caso.
En su conferencia matutina del lunes 19 de octubre, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó directamente el caso que ha dominado la conversación política de Chihuahua desde el sábado: la detención del exfiscal general del estado, César Jáuregui, por su presunta responsabilidad en el operativo de abril de 2026 en la comunidad de El Pinal, donde murieron dos agentes de la CIA y dos elementos de seguridad estatal. Según coinciden Excélsior, La Razón, El Universal e Infobae en su cobertura de la mañanera, Sheinbaum confirmó que Jáuregui enfrenta dos órdenes de captura —una estatal, por delitos relacionados con servidores públicos, y otra federal de la FGR— y, en el mismo tema, afirmó que la Fiscalía "no tiene pruebas" contra la gobernadora Maru Campos que la vinculen como responsable del operativo.
Lo que Sheinbaum dijo, exactamente
La declaración presidencial tiene dos partes que conviene separar, porque no tienen el mismo peso. La primera es una confirmación de un hecho ya documentado por la Fiscalía de Chihuahua: que fue esa misma fiscalía estatal la que presentó la primera imputación contra Jáuregui, no una instancia federal actuando unilateralmente contra un exfuncionario estatal. La segunda es una afirmación sobre el estado de la investigación contra Campos: que, hasta el momento, no le ha sido informado que la gobernadora tenga responsabilidad penal en el caso. Esa distinción importa porque la primera parte es verificable contra el expediente público —la propia fiscalía estatal reconoce haber iniciado la acción—, mientras que la segunda es una declaración sobre el contenido de una investigación en curso, un tipo de afirmación que, en sentido estricto, corresponde hacer a la autoridad investigadora, no al Ejecutivo federal.
El patrón que esto no es nuevo
Esta no es la primera vez que Sheinbaum se pronuncia públicamente sobre el caso de Campos. Desde mayo, cuando la gobernadora fue citada por la FGR para declarar como testigo sobre el mismo operativo, la presidenta ha sostenido consistentemente la misma postura: que Campos no está imputada, que su comparecencia fue para aportar información, y que cualquier señalamiento de persecución política debe sostenerse con una denuncia formal, no con declaraciones en medios. Campos, por su parte, ha respondido en al menos una ocasión acusando a la presidenta de un "doble discurso" sobre la presunción de inocencia —preguntando públicamente "¿dónde está la presunción de inocencia?" cuando, según ella, el caso ya generó una condena política anticipada en su contra incluso sin imputación formal. Lo que cambia con la detención de Jáuregui este fin de semana es que, por primera vez, alguien dentro de la cadena de mando de ese operativo sí enfrenta consecuencias penales concretas —dos órdenes de captura, no una citación como testigo—, lo que vuelve más visible la pregunta de por qué la gobernadora, que encabezaba esa misma administración estatal cuando ocurrió el operativo, permanece en una categoría jurídica distinta.
Por qué la pregunta de la cadena de mando no se resuelve con esta declaración
El argumento más repetido por los defensores de Jáuregui dentro del PAN —y señalado también por el partido Somos, según la cobertura de días anteriores— es que la detención del exfiscal, sin que la gobernadora enfrente un proceso equivalente, sugiere que alguien está absorbiendo una responsabilidad que, en una cadena de mando normal, debería compartirse o al menos investigarse hacia arriba. La declaración de Sheinbaum de este lunes no resuelve esa tensión: confirma que la Fiscalía no ha encontrado, hasta ahora, evidencia que impute a Campos, pero no explica por qué un operativo de la magnitud de El Pinal —con presencia de agentes extranjeros, resultado en cuatro muertos y meses de ocultamiento público antes de que la fiscal especial reconociera los hechos— pudo ejecutarse, según la versión oficial, sin que la titular del Poder Ejecutivo estatal tuviera conocimiento. Esa es, precisamente, la pregunta que la nota de este blog sobre la detención de Jáuregui dejó abierta el sábado, y que la declaración presidencial de hoy no cierra: simplemente traslada la carga de la prueba, por ahora, únicamente al exfiscal.
El riesgo de que la aclaración presidencial se lea como señal, no como neutralidad
Hay una tensión estructural en que sea la presidenta —no la Fiscalía misma, en un comunicado propio— quien declare públicamente el estado de una investigación sobre una gobernadora de oposición. Sheinbaum encabeza al Poder Ejecutivo federal, del que depende administrativamente la FGR, aunque la ley le otorgue a esta última autonomía técnica y operativa. Cuando la presidenta dice, en la conferencia diaria que más audiencia tiene en el país, que "no hay pruebas" contra una figura política específica, esa afirmación circula con un peso que no tendría si viniera de un comunicado técnico de la Fiscalía —incluso si el contenido fuera exactamente el mismo. El riesgo no es que la afirmación sea falsa: es que, viniendo de esa fuente, se vuelve difícil distinguir entre una aclaración neutral del estado del expediente y una señal política sobre hacia dónde el gobierno prefiere que la investigación no avance, algo que la separación formal entre la Fiscalía y la presidencia existe precisamente para evitar que se confunda.
Lo que el caso de Jáuregui aporta como contraste
El propio exfiscal, en declaraciones recogidas por medios locales de Chihuahua, ha sostenido una defensa estructuralmente idéntica a la que Sheinbaum ofrece ahora para Campos: que no hay evidencia sólida en su contra, que su participación fue la de un funcionario cumpliendo instrucciones de niveles superiores, y que la fiscalía estatal actuó "perdida", sin sustento real, al imputarlo. La diferencia es que, en su caso, esa defensa no ha sido suficiente para evitar dos órdenes de captura, mientras que la misma categoría de defensa —"no hay pruebas"— sí parece bastar, por ahora, para mantener a la gobernadora fuera de cualquier proceso formal. Esa asimetría no prueba, por sí sola, que exista un trato desigual deliberado: es perfectamente posible que la evidencia recabada hasta ahora efectivamente implique a Jáuregui de forma más directa que a Campos, dado que él encabezaba la fiscalía que ejecutó el operativo. Pero es exactamente el tipo de asimetría que, sin una explicación pública más detallada que una frase en la mañanera, alimenta la narrativa de persecución selectiva que el PAN ya viene sosteniendo desde mayo.
Lo que seguiría si la Fiscalía realmente investiga hacia arriba
Si la investigación contra Jáuregui efectivamente documenta que la autorización o el conocimiento del operativo subió por la cadena de mando estatal más allá de la fiscalía, la siguiente pieza de evidencia pública debería ser, en teoría, alguna comunicación formal, correo, oficio o testimonio que conecte esa decisión con el despacho de la gobernadora —no una declaración presidencial que, en sentido estricto, no es evidencia procesal de nada. Hasta que esa pieza aparezca, en cualquier dirección, la afirmación de Sheinbaum de este lunes es exactamente lo que es: una declaración política sobre el estado actual de una indagatoria, defendible como aclaración pero también, inevitablemente, como una señal sobre quién, en esta historia, el gobierno federal ha decidido no perseguir todavía.
Fuentes
- Sheinbaum deslinda a Maru Campos de operativo de la CIA en Chihuahua; 'Fiscalía no tiene pruebas', asegura — Vanguardia
- Exfiscal de Chihuahua tiene otras indagatorias ajenas al caso CIA: Fiscalía no ve pruebas contra Maru Campos como posible responsable — Infobae
- La mañanera de Sheinbaum, 19 de octubre, minuto a minuto — El Universal
- ¿Dónde está la presunción de inocencia? Maru Campos responde a Sheinbaum por caso CIA en Chihuahua — SDP Noticias
- Están perdidos, no hay nada contra mía en la FGR: Jáuregui — Tiempo </content>