Lo más importante de esta semana 11/09/2026
La inflación de agosto cerró prácticamente igual en México (3.26%) y aceleró más de lo esperado en Estados Unidos (CPI +0.4% mensual), reforzando las apuestas de un alza de tasas de la Fed la próxima semana, mientras el empleo formal mexicano marcó un máximo histórico para un mes de agosto y la cuarta ronda del T-MEC sigue sin fecha confirmada.
Esta nota cubre la semana del lunes 7 al viernes 11 de septiembre. Dos datos de inflación —uno en cada lado de la frontera— dominaron la agenda: INEGI confirmó que la inflación mexicana de agosto cerró en 3.26%, prácticamente sin cambio frente a julio, mientras que en Estados Unidos el CPI de agosto, publicado este mismo viernes, aceleró más de lo esperado y reforzó las apuestas de que la Reserva Federal suba tasas la próxima semana. En paralelo, el empleo formal mexicano marcó un máximo histórico para un mes de agosto, y la cuarta ronda de negociación del T-MEC sigue sin fecha confirmada, pese a que originalmente se esperaba para este mes.
- La inflación general de México cerró agosto en 3.26% anual (INPC en 145.462, +0.20% mensual), con la subyacente en 3.88% y la no subyacente en apenas 1.13%.
- El CPI de Estados Unidos subió 0.4% mensual en agosto (vs. 0.1% en julio), con la subyacente en 0.3% mensual —por encima del pronóstico— y la anual sin cambio en 3.4%.
- La probabilidad de un alza de tasas de la Fed el 16 de septiembre saltó a casi 70% tras el dato de inflación de esta semana.
- México generó 38,319 empleos formales en agosto, con 22.798 millones de puestos afiliados al IMSS, la segunda cifra más alta en la historia y la más alta para cualquier mes de agosto.
- El peso mexicano cerró la semana en 16.9681 por dólar, con una depreciación semanal de 0.53%, resistiendo todavía cruzar el nivel de 17.
- Banxico mantiene la expectativa de conservar su tasa de referencia en 6.50% en la próxima reunión, mientras la cuarta ronda de negociación del T-MEC en Washington sigue sin fecha confirmada, según reconoció el propio Marcelo Ebrard.
Panorama general: cómo cerró todo esta semana
| Qué es | Cómo le fue | En palabras simples |
|---|---|---|
| Inflación México (agosto, completa) | 3.26% general anual; 3.88% subyacente; 1.13% no subyacente | Prácticamente sin cambio frente a julio, aunque por debajo del 3.57% de hace un año |
| Inflación Estados Unidos (CPI, agosto) | +0.4% mensual (vs. +0.1% en julio); 3.4% anual sin cambio; subyacente 2.4% anual | Aceleración mensual más fuerte de lo esperado, impulsada por la gasolina (+3.9%) |
| Probabilidad de alza de tasas de la Fed (16 sep) | Subió a casi 70% tras el CPI de esta semana | El mercado ya da por más probable una subida que una pausa |
| Tasa de referencia Banxico | Se espera se mantenga en 6.50% en la próxima reunión | Continúa la pausa prolongada iniciada en junio |
| Empleo formal México (IMSS, agosto) | +38,319 empleos; 22.798 millones de puestos afiliados | Máximo histórico para un mes de agosto, aunque el ritmo mensual sigue moderado |
| Tipo de cambio (peso/dólar) | Cerró en 16.9681 el viernes 11 (+0.53% en la semana) | El peso se debilitó ligeramente, pero sigue resistiendo el nivel de 17 |
| T-MEC (cuarta ronda) | Sin fecha confirmada, según Ebrard | La revisión sigue atascada en reglas de origen automotriz y aranceles de la Sección 232 |
Comparada con las semanas previas, esta fue una semana en la que el tema dominante regresó a donde empezó hace un mes: la inflación y la trayectoria de tasas de los bancos centrales, después de que las últimas semanas estuvieran dominadas por el petróleo, la escalada en Medio Oriente y la guerra comercial con Canadá. La diferencia es que ahora la presión inflacionaria tiene un componente energético explícito y verificable —la gasolina explicó más de un tercio del incremento del CPI estadounidense—, lo que conecta directamente esta semana con el salto del petróleo por encima de los 100 dólares que documentamos hace apenas unos días.
Los temas que movieron a la economía
El dato que cerró la semana, y probablemente el más determinante para las próximas dos semanas de mercado, fue el CPI de Estados Unidos publicado este viernes: los precios al consumidor subieron 0.4% en agosto, el doble de la aceleración registrada en julio, con la inflación subyacente —que excluye alimentos y energía— en 0.3% mensual, una décima por encima de lo que esperaban los analistas. La inflación anual general se mantuvo en 3.4%, sin cambio frente al mes previo, pero la aceleración mensual y el hecho de que el componente subyacente sorprendiera al alza fueron suficientes para que el mercado elevara a casi 70% la probabilidad de que la Reserva Federal suba su tasa de referencia en la reunión del 16 de septiembre, un salto relevante frente a las probabilidades más moderadas que veníamos documentando en semanas anteriores. El propio reporte identificó a la gasolina, que subió 3.9% en el mes, como el factor que explicó más de un tercio del incremento total del índice, una conexión directa con el salto del precio del petróleo que ya cubrimos la semana pasada.
Del lado mexicano, INEGI confirmó que la inflación general de agosto cerró en 3.26% anual, exactamente el mismo nivel que se había registrado en la primera quincena del mes, con la inflación subyacente moderándose ligeramente a 3.88% desde el 3.93% de la quincena previa. Es un dato que, leído en el contexto de las últimas semanas, ofrece cierto alivio relativo: la aceleración que documentamos hace dos semanas no se profundizó durante la segunda mitad del mes, aunque la inflación mexicana sigue sin converger hacia la meta de 3% de Banxico, que la propia autoridad monetaria ya pospuso hasta el cuarto trimestre de 2027. Con este dato ya conocido, y con la propia minuta de la reunión de agosto de Banxico señalando que la Junta de Gobierno considera apropiado mantener la tasa sin cambios "hacia adelante", el mercado da por hecho que la próxima decisión del banco central mexicano será, otra vez, mantener la tasa de referencia en 6.50%.
El tercer tema relevante de la semana fue el reporte de empleo formal del IMSS: México generó 38,319 empleos formales en agosto, llevando el acumulado de enero a agosto a 281,397 posiciones y el total de puestos afiliados a 22.798 millones, la segunda cifra más alta desde que existe el registro y la más alta jamás observada específicamente para un mes de agosto. El desglose muestra que 87.1% de esas posiciones son permanentes, un dato que sugiere estabilidad en la composición del empleo formal, aunque el ritmo mensual de creación de empleo —apenas 0.2%— sigue siendo moderado en comparación con los periodos de mayor dinamismo del mercado laboral mexicano de años anteriores. Es un dato positivo en términos de nivel absoluto, pero uno que conviene leer junto con la tasa de informalidad de 55% que documentamos hace unas semanas: el máximo histórico de empleo formal convive con una proporción todavía mayoritaria de la fuerza laboral mexicana operando fuera de ese mismo sistema.
Finalmente, la revisión del T-MEC sigue sin resolverse dentro de los plazos que se habían anticipado: la cuarta ronda de negociación bilateral entre México y Estados Unidos, que ambas delegaciones habían acordado celebrar en Washington durante septiembre, todavía no tiene fecha confirmada, según reconoció esta semana el propio secretario de Economía, Marcelo Ebrard. El principal punto de fricción sigue siendo la exigencia estadounidense de que 50% del valor de cada vehículo fabricado en Norteamérica se origine específicamente en Estados Unidos, un desacuerdo que la tercera ronda de julio no logró resolver junto con los aranceles de la Sección 232 sobre acero y aluminio. Analistas del sector ya advierten que el escenario más probable es una extensión "dolorosa" de las negociaciones hacia finales de 2026 o incluso 2027, concentrada en autos, energía, disciplinas relacionadas con China y mecanismos de cumplimiento.
Sectores y regiones: quién lideró y quién se quedó atrás
Dentro del reporte de empleo formal, no encontramos, en las fuentes consultadas, un desglose sectorial completo y verificado para el mes de agosto que permita identificar con precisión qué industrias lideraron la creación de empleo. A nivel estatal, Chiapas destacó con un máximo histórico propio de 267,024 trabajadores afiliados al IMSS, una señal de que el dinamismo del empleo formal no se concentra exclusivamente en los polos industriales tradicionales del centro y norte del país. Del lado de precios, la aceleración del CPI estadounidense se concentró de forma desproporcionada en el componente energético —gasolina en particular—, mientras que en México el componente no subyacente (que incluye energéticos y productos agropecuarios) se mantuvo notablemente bajo, en apenas 1.13% anual, la explicación principal de por qué la inflación general mexicana no aceleró en la misma proporción que la estadounidense esta semana.
Mi lectura de la semana
¿Por qué el mercado reaccionó con tanta fuerza a un CPI que, en su medida anual, no mostró cambio alguno? Porque los mercados de tasas de interés no operan solo sobre el nivel anual de inflación, sino sobre la trayectoria mensual más reciente, que es la que mejor anticipa hacia dónde se dirige el índice en los próximos meses. Un salto de 0.1% a 0.4% mensual, con el componente subyacente sorprendiendo al alza, es exactamente el tipo de señal que un banco central atento a no repetir errores de política monetaria pasados no puede darse el lujo de ignorar, incluso si la cifra anual todavía no lo refleja.
¿Qué tan preocupante es que la cuarta ronda del T-MEC siga sin fecha? Bastante, sobre todo porque el propio calendario original ya se había incumplido una vez —la revisión debía resolverse antes del 1 de julio de 2026— y esta seguiría siendo la segunda vez que el proceso se extiende más allá de lo comprometido. Para cualquier empresa mexicana con cadenas de suministro integradas a Norteamérica, particularmente en el sector automotriz, la incertidumbre prolongada sobre las reglas de origen es, en la práctica, tan costosa como una decisión desfavorable ya tomada, porque impide planificar inversión de capital con certeza sobre el marco regulatorio que aplicará en los próximos años.
¿El máximo histórico de empleo formal para un mes de agosto es motivo de celebración sin matices? No del todo. Es un dato positivo en términos absolutos, pero el ritmo de crecimiento mensual —0.2%— es modesto, y conviene recordarlo junto con la tasa de informalidad de 55% documentada hace unas semanas: México sigue generando empleo formal a un ritmo que apenas alcanza para sostener el nivel relativo de formalidad de la fuerza laboral, no para revertir de forma decisiva la proporción de mexicanos que trabajan fuera de ese sistema.
Qué significa para negocios y consumidores
Para las empresas mexicanas, la combinación de una Fed que probablemente suba tasas la próxima semana y un Banxico que mantiene la suya sin cambios amplía, de forma marginal, el diferencial de tasas entre ambos países, un factor que típicamente favorece la estabilidad del peso frente al dólar en el corto plazo, aunque no elimina el riesgo de mayor volatilidad si la decisión de la Fed sorprende al mercado. La incertidumbre prolongada sobre el T-MEC, sin fecha confirmada para su cuarta ronda, sigue siendo el factor de riesgo más relevante para cualquier decisión de inversión de capital en manufactura de exportación, particularmente automotriz, y ese riesgo no muestra señales de resolverse en el corto plazo.
Para los hogares mexicanos, la inflación de agosto sin aceleración adicional es una noticia moderadamente positiva, aunque la convergencia hacia la meta de 3% de Banxico sigue postergada hasta 2027. El máximo histórico de empleo formal ofrece cierto respaldo al ingreso de las familias que ya participan en ese sistema, pero no resuelve la realidad de que más de la mitad de la fuerza laboral mexicana sigue operando fuera de él, sin acceso a las prestaciones y protecciones que ese registro formal implica.
Calendario de la próxima semana
16 de septiembre — Decisión de política monetaria de la Reserva Federal, ahora con casi 70% de probabilidad implícita de un alza de tasas tras el CPI de esta semana, la decisión más determinante para los mercados globales en las próximas dos semanas.
Sin fecha confirmada — Cuarta ronda de negociación del T-MEC entre México y Estados Unidos en Washington, que se esperaba para septiembre pero que, según el propio Ebrard, todavía no tiene fecha definida.
Próxima reunión de Banxico — Sin fecha exacta confirmada en las fuentes consultadas para esta nota, aunque la propia minuta de agosto ya anticipa que la Junta de Gobierno considera apropiado mantener la tasa de referencia en 6.50%.
Conclusión
La semana devolvió a la inflación y a las decisiones de los bancos centrales al centro de la conversación económica, después de varias semanas dominadas por el petróleo y la geopolítica. México cerró agosto con una inflación estable pero todavía lejos de la meta, y con un mercado laboral formal en máximos históricos que conviven, sin resolverse, con una informalidad mayoritaria. Estados Unidos, en cambio, entrega a la Fed un CPI que aceleró lo suficiente como para inclinar la balanza hacia una subida de tasas la próxima semana, justo cuando la cuarta ronda del T-MEC —la pieza que más certidumbre podría aportarle a la relación comercial de América del Norte en el mediano plazo— sigue sin fecha en el calendario. Vale la pena vigilar si la decisión de la Fed del miércoles confirma esa probabilidad de casi 70%, y qué tan rápido, o tan lento, se mueve finalmente la agenda de negociación comercial que ya lleva más de dos meses de retraso frente a su propio calendario original.
Ideas clave
El CPI de Estados Unidos aceleró a 0.4% mensual en agosto, empujando la probabilidad de un alza de tasas de la Fed a casi 70% — la gasolina explicó más de un tercio del incremento, conectando directamente con el salto del petróleo de la semana pasada.
La inflación mexicana cerró agosto en 3.26%, sin aceleración adicional frente a la primera quincena, aunque la convergencia a la meta de 3% de Banxico sigue postergada hasta el cuarto trimestre de 2027.
El empleo formal mexicano alcanzó 22.798 millones de puestos afiliados al IMSS, máximo histórico para un mes de agosto — pero el ritmo mensual de creación (+0.2%) sigue siendo modesto frente a una informalidad que ronda 55%.
La cuarta ronda de negociación del T-MEC sigue sin fecha confirmada, dos meses después de que la revisión debía resolverse — el punto de fricción central sigue siendo la regla de origen automotriz del 50%.
El peso mexicano cerró la semana ligeramente más débil (16.9681, +0.53%), resistiendo todavía cruzar el nivel de 17 pesos por dólar, en un entorno donde el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos podría ampliarse la próxima semana si la Fed decide subir.