Ésta semana en mercados... 27/08/2026
Nvidia disipó los nervios previos con un pronóstico de ventas que superó expectativas, bitcoin rompió los $80,000 por primera vez en tres meses, y el petróleo se desinfló casi tan rápido como había subido cuando las sanciones a Irán resultaron menos duras de lo temido.
- Wall Street cerró una semana prácticamente plana en el S&P 500, con el Dow subiendo 0.6% y el Nasdaq cediendo apenas 0.1%, tras recuperarse de la caída del lunes provocada por la venta de semiconductores.
- Nvidia reportó el miércoles ingresos de $96,200 millones (+106% anual) y una guía para el tercer trimestre de $108,000 millones, disipando el temor de que el gasto en infraestructura de IA estuviera perdiendo tracción; las acciones subieron después del cierre.
- El petróleo se desinfló casi tan rápido como había subido: Brent cayó a un mínimo de una semana cerca de $87 por barril después de que las nuevas sanciones a Irán resultaran "suaves" —sin fecha límite y sin tocar las instituciones que procesan los pagos petroleros iraníes— y de que Pakistán ofreciera mediar en la disputa.
- Bitcoin cruzó los $80,000 dólares el martes por primera vez en más de tres meses, tocando un máximo de $81,235, antes de ceder terreno hacia $78,585 el miércoles.
- El oro tocó un máximo de tres meses el martes cerca de $4,710 la onza, para luego retroceder 1.4% el miércoles a $4,593.74, en su primera pausa después de una racha de ganancias.
- La inflación subyacente PCE —la medida preferida de la Reserva Federal— subió 0.2% mensual y 3.3% anual en julio, confirmando que la presión de precios sigue "pegajosa" justo antes del discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole este viernes.
Panorama general: cómo cerró todo esta semana
| Qué es | Cómo le fue | En palabras simples |
|---|---|---|
| S&P 500 | 7,677.24 puntos el miércoles (+0.3% en el día); prácticamente sin cambios frente a los 7,674.37 del viernes anterior | Semana casi plana tras recuperarse de la caída del lunes |
| Nasdaq Composite | 26,151.30 puntos el miércoles (+0.7% en el día); -0.1% frente al viernes anterior | El más golpeado el lunes, pero recuperó terreno con el optimismo previo a Nvidia |
| Dow Jones | 53,577.40 puntos el miércoles (+0.3% en el día); +0.6% frente al viernes anterior | El índice más resistente de la semana |
| Nvidia | Ingresos de $96,200 mdd (+106% anual); EPS de $2.22 (+111% anual); guía de $108,000 mdd para el próximo trimestre | Superó expectativas y calmó el miedo a una desaceleración del gasto en IA |
| Semiconductores (SOXX) | Cayeron con fuerza el lunes (Micron -5.8%, AMD y Broadcom con caídas de 2-3%), recuperados hacia el reporte de Nvidia | El sector llegó nervioso al reporte, pero salió con el ánimo restaurado |
| Bono del Tesoro a 10 años | 4.64% el martes | Cede terreno frente a los niveles elevados de la semana previa |
| Petróleo Brent | Cerca de $87 por barril el martes (mínimo de una semana), tras haber subido 6.4% la semana anterior | Se desinfló casi tan rápido como había subido, al resultar las sanciones a Irán menos severas de lo temido |
| Bitcoin | Máximo de $81,235 el martes, cerrando cerca de $78,585 el miércoles | Rompió los $80,000 por primera vez en más de tres meses |
| Oro | Máximo de tres meses cerca de $4,710 el martes; retrocedió a $4,593.74 el miércoles (-1.4% en el día) | Primera pausa después de una racha alcista de varias semanas |
| Inflación PCE subyacente (julio) | +0.2% mensual, +3.3% anual | Sigue por encima de la meta de la Fed, sin ceder con rapidez |
| Solicitudes de desempleo (semana al 22 de agosto) | 203,000, -4,000 frente a la semana previa | El mercado laboral estadounidense se mantiene resistente, cerca de mínimos históricos |
A diferencia de las dos semanas anteriores, marcadas por movimientos bruscos en una sola dirección, esta semana se caracterizó por la reversión de varias de las tendencias que veníamos arrastrando: el petróleo que había subido con fuerza por la escalada con Irán se desinfló casi con la misma velocidad, los semiconductores que habían caído el lunes recuperaron terreno de cara al reporte de Nvidia, y el oro, después de varias semanas de alza casi ininterrumpida, tuvo su primera pausa relevante. El resultado neto fue un mercado accionario que terminó prácticamente donde empezó, pero con varias de las narrativas de fondo —Irán, IA, tasas— resueltas de forma más clara que hace siete días.
Los temas que movieron al mercado
El evento más esperado de la semana llegó el miércoles después del cierre: Nvidia reportó ingresos de $96,200 millones para su segundo trimestre fiscal, un salto de 106% anual, con una utilidad por acción de $2.22, más del doble que hace un año. Pero el dato que realmente importaba al mercado no era el trimestre que ya pasó, sino la guía hacia adelante: la compañía proyectó ingresos de $108,000 millones para el tercer trimestre, un crecimiento interanual superior a 89%, y su directora financiera, Colette Kress, señaló un crecimiento de ventas robusto de cara al año fiscal 2028. Ese mensaje llegó en el momento preciso para disipar una duda que había pesado sobre los semiconductores toda la semana: si el gasto de las grandes tecnológicas en infraestructura de inteligencia artificial estaba empezando a perder impulso. La respuesta de Nvidia fue, en esencia, que no. Vale la pena recordar, sin embargo, que las acciones de Nvidia han caído después de seis de sus últimos ocho reportes trimestrales —incluidos los últimos cuatro consecutivos—, incluso en trimestres donde superó expectativas, así que la reacción de las próximas sesiones será la prueba real de si el mercado compró la narrativa o simplemente vendió la noticia una vez más.
El otro gran péndulo de la semana fue el petróleo. Después de haber subido más de 6% la semana pasada ante la amenaza de Trump de una "operación económica aplastante" contra Irán, el crudo se desinfló casi con la misma velocidad en cuanto las sanciones efectivamente anunciadas resultaron más suaves de lo que el mercado había descontado: no establecieron una fecha límite y no tocaron directamente a las instituciones que procesan los pagos petroleros de Irán, lo que los operadores interpretaron como una señal de que Washington dejó una puerta abierta a la negociación en lugar de cerrar el grifo por completo. La mediación ofrecida por Pakistán reforzó esa lectura de desescalada. El resultado fue que el Brent tocó un mínimo de una semana cerca de $87 por barril, revirtiendo buena parte de la prima geopolítica que se había acumulado apenas días antes —un recordatorio de que buena parte del movimiento de la semana pasada fue, en retrospectiva, una reacción a la amenaza más que a un desabasto real.
La inflación tampoco dio tregua. El índice de precios del gasto en consumo personal subyacente —la medida que la Fed sigue más de cerca— subió 0.2% en julio frente a junio y 3.3% en términos anuales, confirmando que la presión de precios sigue por encima del objetivo de 2% del banco central y sin ceder con la velocidad que muchos esperaban hace unos meses. Ese dato llega apenas un día antes de que el nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, ofrezca su primer discurso en el simposio de Jackson Hole este viernes, en un contexto donde buena parte del comité de política monetaria ya ha señalado respaldo a posibles subidas de tasa en 2026 en lugar de los recortes que el mercado daba por descontados hace apenas unos meses.
En medio de ese contexto de inflación persistente y tasas inciertas, bitcoin tuvo uno de sus movimientos más notables en meses: rompió la barrera de los $80,000 dólares el martes por primera vez en más de tres meses, llegando a tocar $81,235, antes de retroceder hacia $78,585 el miércoles. El oro, que venía de varias semanas de ganancias sostenidas y había tocado un máximo de tres meses cerca de $4,710 el martes, tuvo su primera corrección relevante del mes, cediendo 1.4% el miércoles. Que ambos activos hayan tocado máximos casi al mismo tiempo, y luego retrocedido juntos, sugiere que gran parte del capital que había estado buscando refugio la semana pasada empezó a tomar ganancias en cuanto el riesgo geopolítico y la incertidumbre sobre semiconductores se relajaron.
Sectores: quién lideró y quién se quedó atrás
Los semiconductores pasaron de ser el sector más débil el lunes a recuperar terreno conforme se acercaba el reporte de Nvidia, cerrando la semana con una narrativa mucho más constructiva que la que tenían apenas unos días antes. La energía, en cambio, retrocedió conforme el petróleo perdía la prima geopolítica acumulada la semana previa. Los activos refugio —oro y bitcoin— tuvieron una semana de dos caras: fuerza hasta el martes, seguida de una toma de utilidades el miércoles que coincidió, no por casualidad, con el mismo día en que el apetito por riesgo mejoraba gracias a las señales de Nvidia. No encontramos, en fuentes confiables, un desglose sectorial porcentual completo y verificado para el resto de sectores esta semana, así que preferimos limitarnos a lo confirmado en los nombres y sectores mencionados.
Mi lectura del mercado
¿La reacción del petróleo la semana pasada fue una sobrerreacción? Todo apunta a que sí, al menos parcialmente. El salto de más de 6% que vimos hace siete días se basó en la expectativa de sanciones más duras de las que finalmente se anunciaron, y en cuanto el mercado tuvo el texto real de las medidas, corrigió buena parte de ese movimiento en cuestión de dos sesiones. Es una lección útil para cualquier inversionista: el mercado de materias primas suele moverse primero por el titular y después por el detalle, y la brecha entre ambos puede ser una fuente de volatilidad más que de información nueva.
¿Qué tan sólida es la narrativa de infraestructura de IA después de Nvidia? Los números son difíciles de discutir —ingresos duplicándose año contra año y una guía que implica seguir creciendo más de 89%—, pero conviene no perder de vista el patrón histórico de reacción negativa post-reporte que ha tenido la acción incluso en trimestres buenos. La solidez del negocio y la reacción de corto plazo del precio de la acción son dos preguntas distintas, y esta semana solo empezamos a tener respuesta a la primera.
¿Qué riesgo se subestima? Que la inflación subyacente en 3.3% anual, combinada con un mercado laboral que sigue mostrando resistencia (solicitudes de desempleo en mínimos históricos), le da a la Fed bajo Kevin Warsh poco margen para justificar recortes de tasa en el corto plazo, incluso si el mercado accionario prefiere ignorar esa señal mientras Nvidia mantenga el ánimo optimista. El discurso de Jackson Hole el viernes será la primera oportunidad de calibrar qué tan en serio hay que tomar el tono más duro que ha mostrado buena parte del comité.
Enfoque para Swing Trading (Minervini/Weinstein)
La recuperación de los semiconductores hacia el reporte de Nvidia, seguida de una guía sólida, es la señal más constructiva para el sector en varias semanas, aunque el patrón histórico de reacciones negativas post-reporte de la propia Nvidia sugiere prudencia antes de perseguir la acción inmediatamente después de un salto inicial. La reversión del petróleo ofrece un ejemplo de manual sobre el riesgo de operar sobre narrativas geopolíticas sin esperar confirmación del detalle: quien compró energía sobre la amenaza de la semana pasada sin plan de salida probablemente ya está viendo esa posición en números rojos.
Con bitcoin y el oro retrocediendo desde máximos recientes el mismo día en que mejoraba el apetito por riesgo, vale la pena vigilar si esa rotación se profundiza en las próximas sesiones — sería la señal más clara de que el capital está saliendo de refugios para volver a activos de mayor riesgo, un patrón que históricamente favorece a los sectores de crecimiento sobre los defensivos.
Enfoque para inversionistas de largo plazo
Para quien invierte con horizonte de años, el resultado de Nvidia ofrece la confirmación más sólida hasta ahora de que el ciclo de inversión en infraestructura de inteligencia artificial no está perdiendo tracción, al menos no en el trimestre que se acaba de reportar ni en la guía hacia el que viene. Eso no elimina el riesgo de volatilidad de corto plazo en la acción, pero sí respalda la tesis de mantener exposición diversificada al sector en lugar de intentar cronometrar cada reporte trimestral.
La inflación subyacente en 3.3%, combinada con un mercado laboral que se resiste a debilitarse, es la pieza que más vale la pena monitorear de cara a los próximos meses: si esa combinación persiste, el escenario de tasas más altas por más tiempo —en lugar de los recortes que el mercado esperaba hace unos meses— podría convertirse en el marco de referencia dominante para 2026, algo que afecta la valuación relativa de acciones de crecimiento frente a bonos y otros activos de renta fija.
Calendario de la próxima semana
Viernes 28 de agosto — Discurso del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole, su primera intervención en ese foro desde que tomó el cargo. El mercado buscará señales sobre si el tono hawkish de buena parte del FOMC se confirma de cara a la decisión de septiembre.
Reacción de Nvidia: las primeras sesiones después del reporte serán la prueba de si el mercado sostiene el optimismo de la guía o repite el patrón histórico de ventas post-resultados que ha mostrado la acción en trimestres recientes.
Irán y Medio Oriente: vigilar si la mediación de Pakistán avanza hacia una negociación formal, lo que podría presionar aún más al petróleo a la baja, o si la calma actual es solo una pausa antes de una nueva escalada.
Mercado de bonos: con el rendimiento a 10 años cediendo a 4.64%, conviene observar si esa tendencia se sostiene de cara al discurso de Jackson Hole, o si un tono más duro de Warsh revierte ese alivio.
Conclusión
Esta semana funcionó, en buena medida, como una corrección de las narrativas más extremas de la semana anterior: el petróleo que había subido con fuerza por la amenaza a Irán se desinfló al conocerse el detalle de las sanciones, los semiconductores que habían caído el lunes recuperaron terreno gracias a un reporte de Nvidia que superó expectativas, y los activos refugio que venían de una racha alcista sostenida tuvieron su primera pausa relevante. El resultado fue un mercado accionario que terminó la semana casi donde empezó, pero con menos incertidumbre real que hace siete días en al menos dos de los tres grandes frentes que lo habían movido: Irán y la infraestructura de IA. Queda pendiente el tercero —la trayectoria de la inflación y la postura de la nueva Fed—, que tendrá su primera prueba real este viernes en Jackson Hole.
Ideas clave para el inversionista
El salto del petróleo por la amenaza a Irán se revirtió casi por completo en cuanto se conocieron los detalles de las sanciones — un recordatorio de que operar sobre titulares geopolíticos sin esperar el detalle es una fuente de volatilidad, no de ventaja informativa.
Nvidia superó expectativas y ofreció una guía sólida, pero su historial reciente de reacciones negativas post-reporte —incluso en trimestres buenos— sugiere que conviene separar la solidez del negocio de la reacción de corto plazo del precio de la acción.
Que bitcoin y el oro retrocedieran desde máximos el mismo día en que mejoraba el apetito por riesgo es una señal de rotación que vale la pena vigilar en las próximas semanas.
La inflación subyacente PCE en 3.3% anual, junto con un mercado laboral resistente, reduce el margen de la Fed para recortar tasas pronto — el discurso de Jackson Hole el viernes será la primera oportunidad de calibrar qué tan en serio tomar ese mensaje.
Después de dos semanas de movimientos direccionales fuertes, esta semana devolvió algo de calma a los índices — un buen momento para revisar que el portafolio esté alineado con el plan de largo plazo antes de que llegue la siguiente fuente de volatilidad.