Ésta semana en mercados... 10/09/2026
Wall Street encadenó tres sesiones consecutivas a la baja mientras el Brent rompió los $100 por barril por primera vez en meses, el bono a 10 años tocó máximos de tres años, y Trump amplió la guerra comercial con Canadá con prohibiciones a lácteos, alcohol y vehículos, incluso mientras Qualcomm firmaba un acuerdo de hasta $60,000 millones con AWS.
- El Dow Jones encadenó tres sesiones consecutivas a la baja hasta el miércoles 9 de septiembre, cerrando en 52,381.02 puntos (-0.77%), mientras el S&P 500 cayó a 7,636.46 (-0.48%) y el Nasdaq a 26,253.34 (-0.64%).
- El petróleo Brent rompió la barrera de los $100 por barril y llegó a cotizar cerca de $101.21, su nivel más alto desde mayo, mientras el WTI subió hasta $96.05, ambos presionados por la escalada del conflicto en Medio Oriente.
- El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años tocó un máximo de tres años, impulsado por el petróleo caro y el anuncio del Departamento del Tesoro de una mayor recompra de deuda a largo plazo.
- La energía fue, otra vez, el único sector del S&P 500 en terreno positivo el miércoles (+1.1%), con el ETF global de energía iShares (IXC) en su nivel más alto desde su creación en 2001.
- Qualcomm firmó el 8 de septiembre un acuerdo multigeneracional con AWS por hasta $60,000 millones en chips, hardware de red y manufactura hasta 2036, con Amazon recibiendo un warrant para adquirir hasta 25 millones de acciones de Qualcomm.
- Trump amplió el 9 de septiembre la guerra comercial con Canadá, firmando cinco proclamaciones que prohibirán, a partir del 29 de septiembre, la importación de lácteos, bebidas alcohólicas y ciertos vehículos canadienses, un día después de que Canadá activara aranceles de represalia por $20,000 millones.
Panorama general: cómo cerró todo esta semana
| Qué es | Cómo le fue | En palabras simples |
|---|---|---|
| Dow Jones | 52,381.02 el miércoles 9 (-0.77%), tercera caída consecutiva | El índice industrial es el más golpeado de la semana |
| S&P 500 | 7,636.46 el miércoles 9 (-0.48%) | Cayó por tercer día seguido, arrastrado por petróleo y tasas |
| Nasdaq Composite | 26,253.34 el miércoles 9 (-0.64%) | La tecnología también retrocedió, pese al acuerdo Qualcomm-AWS |
| Petróleo Brent | ~$101.21 por barril, máximo desde mayo | Rompió los $100 por primera vez en meses por la crisis en Medio Oriente |
| Petróleo WTI | ~$96.05 por barril | Misma presión geopolítica que el Brent |
| Bono del Tesoro a 10 años | Máximo de tres años (cerca de 4.80%) | Las tasas largas siguen sin techo, ahora también por la recompra de deuda anunciada por el Tesoro |
| Oro | Bajó 0.90% en la semana, a $4,435 la onza | Corrección moderada pese al entorno geopolítico tenso |
| Bitcoin | Cayó 0.8% el jueves, a $78,299.6 | Presionado por las tensiones con Irán y los rendimientos altos del Tesoro |
| Probabilidad de alza de tasas de la Fed (16 sep) | Bajó de 66-70% la semana pasada a 56-58.7% esta semana | El mercado modera, sin descartar, la posibilidad de una subida |
| Sector energía (S&P) | Único sector en positivo el miércoles (+1.1%) | Sigue siendo, por mucho, el mejor sector del año |
| Qualcomm-AWS | Acuerdo de hasta $60,000 millones a 2036 | Amazon apuesta por chips propios de IA en lugar de depender solo de Nvidia |
| Aranceles EU-Canadá | Trump amplía prohibiciones a lácteos, alcohol y vehículos (vigor 29 sep) | La guerra comercial norteamericana escala en un tercer frente esta semana |
Esta semana profundizó, más que revirtió, la narrativa que veníamos arrastrando desde la semana pasada: el reporte de empleo de agosto ya había disparado las apuestas de un alza de tasas de la Fed, y esta semana el petróleo terminó de confirmar esa presión al romper los $100 por barril, empujando al bono a 10 años a un nuevo máximo de tres años. La diferencia frente a la semana anterior es que la probabilidad de un alza de tasas, que había saltado hasta 66-70%, cedió ligeramente a un rango de 56-58.7%, una señal de que el mercado sigue dividido sobre la decisión del 16 de septiembre en lugar de haberse inclinado con más convicción hacia cualquiera de los dos extremos.
Los temas que movieron al mercado
El tema dominante de la semana fue, sin competencia real, la escalada simultánea del petróleo y de las tasas de interés de largo plazo. El crudo Brent rompió la barrera psicológica de los $100 por barril y llegó a cotizar cerca de $101.21, su nivel más alto desde mayo, mientras el WTI avanzó hasta 96.05 dólares, ambos impulsados por el agravamiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán: Teherán amenazó con una "guerra económica" contra Washington y atacó buques de guerra estadounidenses, mientras los hutíes, respaldados por Irán, atacaron 73 objetivos sauditas con misiles, hiriendo civiles y afectando instalaciones de producción petrolera. Ese salto en el precio del petróleo no ocurrió de forma aislada: coincidió con un anuncio del Departamento del Tesoro estadounidense sobre una mayor recompra de deuda a largo plazo, una combinación que empujó al rendimiento del bono a 10 años hasta su nivel más alto en tres años. Wall Street cerró su tercera sesión consecutiva a la baja el miércoles 9 de septiembre, con el Dow perdiendo 0.77%, el S&P 500 0.48% y el Nasdaq 0.64%, en lo que varios analistas describieron como una combinación de petróleo caro, tasas altas y un apetito por riesgo que se ha ido deteriorando sesión tras sesión.
El segundo tema relevante de la semana, y uno que contrasta con el tono generalizado de cautela, fue el anuncio del 8 de septiembre de una alianza multigeneracional entre Qualcomm y Amazon Web Services para desarrollar infraestructura de centros de datos de inteligencia artificial de próxima generación. El acuerdo contempla colaboración en chips de inferencia de IA personalizados y conectividad óptica de hasta 1.6 terabits, con una estructura financiera que le otorga a Amazon un warrant para adquirir hasta 25 millones de acciones de Qualcomm, que se ejercería en su totalidad solo si Amazon gasta hasta 60,000 millones de dólares en chips, hardware de red y servicios de manufactura de Qualcomm a lo largo de diez años, hasta 2036. Para Amazon, el acuerdo extiende una estrategia ya conocida de construir y vender silicio propio de inteligencia artificial en lugar de depender por completo de Nvidia, un negocio de semiconductores que ya genera, según reportes del sector, cerca de 20,000 millones de dólares de ingresos anualizados para la compañía. Es la clase de anuncio que, en una semana con menos ruido macroeconómico, probablemente habría dominado la conversación de mercado por sí solo; esta semana, sin embargo, quedó relativamente opacado por el peso combinado del petróleo y las tasas.
El tercer frente que se intensificó esta semana fue el comercial. Apenas un día después de que Canadá activara sus aranceles de represalia por 20,000 millones de dólares contra productos estadounidenses —anunciados la semana pasada—, la administración Trump respondió el 9 de septiembre firmando cinco proclamaciones que amplían la guerra comercial: a partir del 29 de septiembre, Estados Unidos prohibirá la importación de productos lácteos canadienses, bebidas alcohólicas —incluidos vinos, cervezas, sidra, vermut, bourbon, whisky, ginebra y vodka— y ciertos vehículos fabricados o exportados desde Canadá, entre ellos motocicletas, lanchas de motor y carritos de golf. El primer ministro canadiense Mark Carney advirtió que reducir los lazos económicos con Estados Unidos tendrá un costo, sin ceder terreno en la disputa. Esta escalada, sumada a la que ya documentamos la semana pasada, confirma que la guerra comercial entre ambos países no muestra, por ahora, señales de desescalada, y se suma como una tercera fuente de incertidumbre —junto con Medio Oriente y la trayectoria de tasas de la Fed— con la que el mercado tiene que lidiar simultáneamente.
Sectores: quién lideró y quién se quedó atrás
La energía volvió a ser, sin sorpresas, el sector ganador de la semana: fue el único de los once sectores del S&P 500 que cerró en terreno positivo el miércoles, con un avance de 1.1%, mientras el resto del mercado retrocedía. El ETF global de energía iShares (IXC) alcanzó su nivel más alto desde su creación en el año 2001, confirmando que el liderazgo sectorial de la energía —que ya documentamos la semana pasada como el mejor sector del año, con un avance acumulado de 43%— no solo se sostiene, sino que se profundiza conforme la escalada en Medio Oriente empuja al petróleo a nuevos máximos. Prácticamente todos los demás sectores retrocedieron esta semana, en lo que varios analistas describieron como una reversión notable frente a los últimos años, cuando la tecnología y la inteligencia artificial dominaban de forma casi ininterrumpida el liderazgo del mercado. Dentro de ese panorama generalizado de debilidad, Qualcomm fue una excepción visible: sus acciones repuntaron con fuerza tras el anuncio del acuerdo con AWS, un recordatorio de que incluso en semanas de aversión al riesgo generalizada, catalizadores corporativos específicos pueden mover con fuerza a compañías individuales en dirección contraria a la tendencia del mercado.
Mi lectura del mercado
¿Qué tan sostenible es un petróleo por encima de $100 el barril? Depende casi por completo de cómo evolucione el conflicto entre Estados Unidos e Irán en las próximas semanas, más que de fundamentales de oferta y demanda que se puedan proyectar con la certeza habitual. Un salto de esta magnitud, sostenido durante varias semanas consecutivas y ya con el Brent en su nivel más alto desde mayo, empieza a dejar de ser un episodio de volatilidad pasajera para convertirse en una variable estructural que cualquier proyección de inflación para el resto del año tiene que incorporar de forma explícita. Si la escalada se contiene, hay margen para una corrección relativamente rápida; si se prolonga, el crudo tiene espacio para subir considerablemente más de lo que ya ha subido.
¿Por qué la probabilidad de un alza de tasas de la Fed cedió esta semana en lugar de seguir subiendo, pese a que el petróleo y las tasas largas siguieron presionando al alza? La explicación más plausible es que el mercado está distinguiendo entre dos tipos de presión inflacionaria: la que proviene de un choque de oferta energético —como el que estamos viendo ahora— tiende a leerse, dentro del comité de política monetaria, como más transitoria y menos representativa de presiones de demanda subyacentes que la que proviene de un mercado laboral sobrecalentado, como el que sugería el reporte de empleo de la semana pasada. Esa distinción no elimina el riesgo de una subida de tasas, pero explica por qué la probabilidad implícita se moderó en lugar de seguir escalando en la misma dirección que el petróleo.
¿El acuerdo Qualcomm-AWS es una señal de que la inversión en infraestructura de inteligencia artificial sigue firme pese al entorno macroeconómico más difícil? Todo indica que sí, y es un dato relevante para contrastar contra la narrativa de "la tecnología se quedó rezagada este año" que domina buena parte de la conversación sectorial de 2026. Un compromiso de gasto de hasta 60,000 millones de dólares a lo largo de una década, estructurado con instrumentos financieros que alinean los incentivos de ambas compañías a largo plazo, sugiere que las decisiones de inversión en infraestructura de cómputo para IA operan en un horizonte de tiempo que no se ve alterado, al menos no todavía, por la volatilidad de corto plazo que sí está golpeando a los índices generales esta semana.
Enfoque para Swing Trading (Minervini/Weinstein)
La energía sigue siendo el sector con el momentum más limpio y sostenido del mercado, y el máximo histórico del ETF global de energía esta semana confirma que la tendencia continúa intacta; perseguir nuevas posiciones después de varias semanas de fuerza acumulada implica, sin embargo, una relación riesgo/beneficio cada vez menos favorable, salvo que la escalada geopolítica ofrezca un nuevo catalizador que justifique una entrada fresca. Qualcomm, tras el anuncio del acuerdo con AWS, merece vigilarse como una posible ruptura individual dentro de un sector tecnológico por lo demás débil, aunque cualquier entrada debería evaluarse con la cautela adicional que exige un mercado general en tendencia bajista de tres sesiones consecutivas. Con el bono a 10 años en máximos de tres años, los sectores de mayor duración y valuación más exigente —tecnología de crecimiento en particular— siguen operando en un entorno donde perseguir rupturas generalizadas exige más disciplina que en un mercado con tasas estables.
Enfoque para inversionistas de largo plazo
Para quien invierte con horizonte de años, la pregunta relevante no es si esta semana en particular fue buena o mala para los índices generales, sino si la combinación de petróleo estructuralmente más caro y tasas largas en máximos de varios años representa un cambio de régimen que va a sostenerse varios trimestres, o un episodio de estrés geopolítico que se revierte una vez que la situación en Medio Oriente se estabilice. El acuerdo Qualcomm-AWS, con un horizonte de compromiso hasta 2036, es un recordatorio útil de que las decisiones de inversión de las grandes compañías tecnológicas en infraestructura de inteligencia artificial siguen operando en plazos mucho más largos que la volatilidad semanal del mercado, un dato que vale la pena tener presente para cualquier portafolio con exposición a semiconductores o infraestructura de cómputo. La escalada arancelaria entre Estados Unidos y Canadá, ahora extendida a lácteos, alcohol y vehículos, es otro recordatorio de que el riesgo de política comercial norteamericana sigue activo en múltiples frentes —Canadá, y la revisión en curso del T-MEC con México— y merece seguir siendo parte de cualquier evaluación de riesgo para portafolios con exposición a manufactura norteamericana.
Calendario de la próxima semana
11 de septiembre — Estados Unidos publica el CPI de agosto, el dato de inflación más esperado antes de la decisión de la Fed, que se compara contra el 3.4% anual de julio y que, dado el salto reciente en el precio del petróleo, tiene el potencial de mover de forma significativa la probabilidad de un alza de tasas.
29 de septiembre — Entrada en vigor de las nuevas prohibiciones estadounidenses a lácteos, alcohol y vehículos canadienses, la siguiente escalada programada en la guerra comercial con Canadá.
16 de septiembre — Decisión de política monetaria de la Reserva Federal, ahora con una probabilidad de alza que se moderó esta semana a 56-58.7%, pero que sigue siendo la más alta que hemos visto en meses, y con el CPI del jueves como la última pieza de información relevante antes de esa decisión.
Conclusión
Esta semana profundizó, en lugar de resolver, la tensión que ya veníamos documentando: el petróleo rompió los $100 por barril por primera vez en meses, el bono a 10 años tocó máximos de tres años, y Wall Street encadenó tres sesiones consecutivas a la baja, incluso mientras un acuerdo de infraestructura de inteligencia artificial de 60,000 millones de dólares entre Qualcomm y Amazon confirmaba que la inversión de largo plazo en cómputo para IA sigue firme pese al ruido macroeconómico de corto plazo. Con el CPI de Estados Unidos publicándose apenas mañana, y la decisión de la Fed a solo una semana de distancia, el mercado tiene muy poco margen para digerir una sorpresa adicional antes del 16 de septiembre, en un entorno donde la energía sigue siendo el único sector que parece beneficiarse, en lugar de sufrir, con cada nueva escalada geopolítica.
Ideas clave para el inversionista
El petróleo Brent rompió los $100 por barril por primera vez desde mayo, empujando al bono del Tesoro a 10 años a su nivel más alto en tres años — vigila si esta presión se sostiene o se revierte según evolucione el conflicto con Irán.
La probabilidad de un alza de tasas de la Fed cedió esta semana de 66-70% a 56-58.7%, una señal de que el mercado distingue entre presión inflacionaria de oferta energética y presión de demanda laboral, sin descartar ninguna de las dos.
Qualcomm y AWS firmaron un acuerdo de hasta $60,000 millones a diez años para chips de IA — una confirmación de que la inversión de infraestructura en inteligencia artificial opera en plazos que no se alteran por la volatilidad semanal del mercado general.
La energía es, otra vez, el único sector ganador de la semana, con su ETF global en máximos históricos desde 2001 — la divergencia sectorial más marcada del año sigue ampliándose, no cerrándose.
Trump amplió la guerra comercial con Canadá a lácteos, alcohol y vehículos, con entrada en vigor el 29 de septiembre — un tercer frente de riesgo activo, junto con Medio Oriente y la decisión de tasas del 16 de septiembre, que deja al mercado con poco margen de error para las próximas dos semanas.